La Fiscalía General de la República (FGR) inició una nueva etapa de investigaciones relacionadas con los casos Chihuahua y Sinaloa, al girar órdenes de comparecencia contra funcionarios y exfuncionarios señalados en indagatorias vinculadas con presuntas operaciones irregulares y posibles vínculos con grupos criminales.
En el caso Chihuahua, las diligencias están relacionadas con el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde murieron presuntos agentes estadounidenses y funcionarios mexicanos tras un desplome aéreo ocurrido durante acciones contra laboratorios clandestinos. La FGR busca esclarecer si existió participación indebida de agencias extranjeras en territorio nacional y si autoridades estatales tenían conocimiento o autorización de dichas operaciones.
Como parte de la investigación, fueron citados a comparecer funcionarios estatales, elementos de seguridad y mandos involucrados en el operativo. Entre los nombres mencionados públicamente se encuentra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, así como integrantes de la Fiscalía estatal y corporaciones de seguridad.
De manera paralela, la FGR también emitió órdenes de comparecencia en torno al caso Sinaloa, luego de las acusaciones y procesos abiertos en Estados Unidos contra exfuncionarios sinaloenses presuntamente ligados al crimen organizado. Las investigaciones ministeriales buscan determinar posibles responsabilidades administrativas y penales derivadas de señalamientos realizados por autoridades estadounidenses.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló durante su conferencia matutina que las comparecencias forman parte de procedimientos ordinarios de investigación y aclaró que, hasta el momento, no existen imputaciones formales contra los funcionarios citados.
Las investigaciones continúan bajo coordinación de la FGR, mientras las autoridades federales mantienen comunicación institucional con agencias estadounidenses en el marco de los mecanismos de cooperación bilateral en materia de seguridad.


