Las remeras mexicanas Aylin Ibarra y Melissa Márquez conquistaron la medalla de oro en el reciente Campeonato Mundial de Remo, celebrado en Ámsterdam, pese a competir con una embarcación antigua y que no correspondía a las características de la categoría en la que participaron. Tras el logro, ambas deportistas solicitaron mayor respaldo para continuar su preparación rumbo a futuras competencias internacionales.
Ibarra explicó que el bote utilizado por la dupla mexicana tiene varios años de antigüedad y fue diseñado originalmente para la categoría varonil. Además, señaló que la embarcación no cuenta con el peso adecuado para las pruebas de peso ligero, situación que representa una desventaja frente a otras competidoras.
A pesar de esas condiciones, las mexicanas lograron imponerse en una competencia cerrada, en la que la diferencia para obtener el primer lugar fue de apenas milésimas de segundo. Para Ibarra, contar con mejores herramientas podría ayudar a mejorar todavía más sus resultados y tiempos en futuras pruebas.
La deportista reconoció el apoyo que han recibido por parte de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), pero consideró necesario incrementar el respaldo durante el resto del ciclo deportivo. Explicó que en el remo cada elemento, desde la embarcación hasta las palas, puede influir en el rendimiento de los atletas.
El objetivo de Ibarra y Márquez es mantener su desarrollo competitivo y buscar una histórica clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La medalla obtenida en Ámsterdam representa un impulso importante para la dupla mexicana en su camino hacia las próximas competencias internacionales.
Aylin Ibarra también ha tenido que realizar cambios importantes para consolidar su carrera deportiva. La remera se mudó a la Ciudad de México hace algunos años para continuar con su preparación y mantenerse dentro del proceso de alto rendimiento de la selección nacional.
Después de conquistar el oro mundial en condiciones adversas, las dos atletas esperan que su resultado sirva para visibilizar las necesidades del remo mexicano. Su siguiente meta es continuar con la preparación rumbo al clasificatorio de los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y fortalecer sus posibilidades de llegar a Los Ángeles 2028 representando a México.

