Demócratas arrebatan el control del Congreso a republicanos en elecciones intermedias de Estados Unidos
El Partido Demócrata consiguió una victoria en las elecciones intermedias de Estados Unidos, celebradas el martes 3 de noviembre, al recuperar el control del Senado y de la Cámara de Representantes, en un resultado que representa un revés político para el presidente Donald Trump cuando se encuentra a la mitad de su segundo mandato.
Los resultados preliminares apuntan a que los demócratas y sus aliados independientes alcanzaron 54 escaños en el Senado, mientras que en la Cámara de Representantes las proyecciones les otorgan al menos 228 lugares, suficientes para asegurar la mayoría en ambas cámaras.
La jornada electoral estuvo marcada por el descontento de una parte del electorado con el desempeño de la administración republicana, particularmente en asuntos relacionados con el costo de vida, la política migratoria, los aranceles comerciales y la participación estadounidense en el conflicto con Irán.
Uno de los resultados más relevantes se registró en Texas, donde el demócrata James Talarico ganó la contienda por un escaño en el Senado, mientras que Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott. Ambos resultados representan un cambio significativo en un estado que durante décadas ha sido uno de los principales bastiones electorales del Partido Republicano.
En California, Xavier Becerra ganó la elección para gobernador, con lo que se convertirá en el primer latino en ocupar ese cargo en el estado. Su victoria también puso de relieve la participación política de la comunidad de origen hispano, uno de los sectores del electorado que adquirió relevancia durante los comicios.
El voto latino fue particularmente importante en distintas regiones de Texas, donde algunos condados que habían respaldado a Trump en las elecciones presidenciales de 2024 registraron un cambio en sus preferencias electorales hacia candidatos demócratas.
La victoria demócrata también se extendió a otras entidades que tradicionalmente habían favorecido a los republicanos. En las contiendas por el Senado, el partido opositor obtuvo triunfos en Kansas, Iowa, Ohio, Carolina del Norte y Carolina del Sur, además de Texas, lo que contribuyó a modificar la correlación de fuerzas en el Congreso.
En las elecciones para gobernador, los demócratas también consiguieron importantes avances. Además de Texas, ganaron gubernaturas que estaban en manos republicanas en Georgia, Ohio e Iowa, ampliando su presencia política en distintas regiones del país.
Las elecciones intermedias se celebran cada cuatro años, a la mitad del mandato presidencial, y permiten renovar la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado. En esta ocasión también se disputaron gubernaturas, congresos estatales y otros cargos locales.
Los resultados tendrán consecuencias para la segunda mitad de la administración de Trump, debido a que el control demócrata del Congreso permitirá a la oposición impulsar investigaciones, revisar decisiones del Ejecutivo y ejercer mayor influencia sobre el presupuesto federal y las iniciativas legislativas.
La nueva composición del Congreso entrará en funciones en enero de 2027. Hasta entonces, continuarán los procedimientos de cómputo y certificación de los resultados electorales en los distintos estados.
La jornada del 3 de noviembre deja un nuevo escenario político en Estados Unidos, con una oposición fortalecida y un gobierno republicano que deberá enfrentar mayores contrapesos institucionales durante los últimos dos años del mandato presidencial.
Información contrastada con reportes del 4 de noviembre de Associated Press, Reuters y medios estadounidenses. 
Demócratas logran mayoría en ambas cámaras del Congreso

